La semana gana intensidad urbana empezando por Sevilla; luego aprieta ventanas monumentales en Córdoba y Granada sin repetir el mismo cansancio.
Los tramos de pueblo blanco y Ronda buscan vistas y ritmo — no raids fotográficos de casilla.
Málaga cierra con aire marítimo más respirable — buen cierre antes de volar o seguir hacia el este.
